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Aprende mas sobre tu relacion con tu cuerpo y la comida


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Dale aqui para contestar una encuesta que te ayudara a saber mas si tu relacion con tu cuerpo, la comida y tu peso es saludable o si te beneficiarias de ayuda. Suerte.

Como ayudar a alguien

Como acercársele a alguien cuando se sospecha un desorden alimenticio:

Cuando una persona sufre un desorden alimenticio, el dolor y las consecuencias no la afectan solo a ella sino a todos los que la rodean. Es obvio que la familia inmediata sea la más afectada, pero también amigos y otros pueden sufrir las consecuencias de esta terrible enfermedad, lo cual suele manifestarse en problemas físicos y relacionales, principalmente. Aquí lo más importante es que todos reciban ayuda y la guía necesaria para que el desorden alimenticio no se salga con la suya.

Muchas veces la familia inmediata está envuelta directamente en el desorden alimenticio ya que estos suelen ser consecuencia de familias disfuncionales. No es la única causa, pero si está comprobado que en la mayoría de casos de desordenes alimenticios, el factor familiar suele jugar un rol bastante importante. Así que además de querer curar al enfermo o persona afectada, es muy importante que la familia acepte su rol y este abierta a recibir terapia igualmente que el paciente y de manera inmediata.

Recomendaciones generales para acercarse a un familiar o amigo de quien se sospecha sufre de un desorden alimenticio

En esta sección aprenderás sobre algunas cosas que debes considerar antes de querer ayudar a algún familiar o amigo si sospechas o estás seguro(a) que tiene un desorden alimenticio.

Lo primero es no forzar a la otra persona a hacer lo que debería hacer: el anoréxico comer, el bulímico dejar de purgarse, el comedor compulsivo dejar de comer. Pensemos que si no tuvieran esos comportamientos no tendrían un desorden alimenticio, y diciéndoles lo obvio no harás más que reforzar el comportamiento negativo o aumentar la baja autoestima que de por sí ya debe estar bastante baja.

Lo segundo es no centrar inmediatamente toda la atención en la comida. Es necesario entender que los comportamientos que se presentan con la comida tienen una base emocional y probablemente un pasado traumático que hay que resolver. No se trata de comer o no comer solamente sino que hay que entender que el asunto es mucho más profundo que eso. Generalmente el desorden se desarrolla como un mecanismo de defensa para poder lidiar con el dolor u otros estreses de la vida que no se pueden resolver o enfrentar, entonces el desorden llena un vacío y ayuda a olvidar (por un tiempo igual que las drogas) y por eso la persona tiende a engancharse.

Lo tercero es ofrecer opciones de ayuda pero sin presionar, sobre todo si la persona todavía no acepta tener un problema de conducta alimentaria. Trata de mostrarle las diferentes opciones como la terapia individual, grupos de apoyo, artículos de revistas, páginas de internet, un buen libro etc…pero trata de dejar que sea él o ella quien decida ya de lo contrario, tendrá un efecto más negativo y hasta contraproducente.

Otra opción si la persona se niega a buscar ayuda profesional es ayudarle a ver como el desorden está afectando los diversos aspectos de su vida como el sueno, su estado anímico, su trabajo o estudios, su concentración, sus relaciones, etc mas que la comida en sí. Eso aunque la persona no lo acepte en el momento, le puede ayudar poco a poco a salir de su estado de negación y pedir ayuda.

Consideraciones:

Otras consideraciones son por ejemplo, la edad. Si tú eres padre o madre de un menor de edad tienes más opciones pues todavía puedes obligarlo a someterse a un tratamiento o ir al hospital en caso de emergencia. Recuerda que estas condiciones pueden poner la vida en peligro. También recuerda que las victimas de desordenes alimenticios tienden a mentir y a manipular con constantes promesas y momentos de mejoría que pueden confundirte y hasta pensar que la persona ya se sano y todo está bien. Si puede estar bien pero no te descuides de comprobarlo durante cierto tiempo. Si tu hijo o hija es mayor de edad, lamentablemente las posibilidades son más limitadas ya que la persona tiene que acceder por su propia cuenta a tratamiento en la mayor parte del mundo.

Por otro lado, si tú no eres familiar de la persona que sufre del desorden alimenticio lo más útil es que le prestes apoyo y escuches abiertamente sin juzgar y sin ofrecer soluciones ni consejo obvio para propiciar un ambiente seguro en que la persona pueda confiar y abrirse y hasta pedir ayuda. Como la persona afectada tiende a aislarse es importante no dar consejo y menos amenazar pues lo único que lograras es ahuyentarla o que se aisle mas.   

Lo más importante y básico es que trates de comunicarle a la persona que busque ayuda, no importa del tipo que sea, porque no existe esperanza si la persona no lo hace. Lamentablemente la recuperación de un desorden alimenticio siempre implica más de una vía y cuanto antes se haga mejor. Solo(a) no se puede, aunque la mayoría de victimas lo intenten una y otra vez.

Debes tomar en cuenta, que en realidad no es mucho lo que puedes hacer en estos casos como espectador, aun cuando el amor hacia tu amigo o familiar ocasione un gran dolor y seas testigo del daño causado por el desorden alimenticio no solo a la persona que lo sufre sino a todos aquellos a su alrededor. Solo quién sufre el desorden puede decidir cuando se encontrará listo para afrontar los sentimientos y las emociones, que lo llevaron a la bulimia, la anorexia o a ser comedores compulsivos. Son ellos quienes necesitan tomar la decisión de recuperarse y de su recuperación. Nadie, absolutamente nadie, puede tomar la decisión por ellos. Así que es necesario que una vez hecho lo posible, lo dejemos ir y busquemos ayuda personal si el estado de la persona afectada por el desorden alimenticio nos está afectando a nosotros y/o si nos perdemos en tratar de controlarlos.  

Desafortunadamente, es casi una constante en las víctimas, el que pidan ayuda solo cuando hay grandes disturbios ya sean físicos o de tipo emocional. Mientras que la persona no sufra las consecuencias que el desorden alimenticio acarrea no estará dispuesta a deshacerse de el. Es necesario entender que el desorden alimenticio no es del todo malo y que por algo aparece. Por un buen tiempo, le proporciona a la victima los mecanismos de defensa que ella o el no poseen y hasta le trae cosas positivas como halagos, amistades, novios, aceptación, autoestima etc cosa que la victima anteriormente no tenia. A pesar de que todo esto tiene un precio muy alto  y no es duradero la victima suele aferrarse a ello pues para muchos es la única vez en que se sintieron valiosos o queridos en este mundo.

Lo más importante y lo que la mayoría de gente debe hacer llevados por el amor, desesperación, o miedo es justamente lo que debe evitarse por sus efectos contraproducentes.

Cosas que se deben evitar:

No exista nada malo en querer acercarse a ese amigo o a ese familiar o simplemente el preocuparse por el, pero existen formas de hacerlo que tendrán una mejor y mayor receptividad. Por ejemplo “Me preocupas, veo que has perdido peso” o de forma cariñosa decir “Estoy aquí si quieres hablar”, pero comentarios como…

“No entiendo porque no comes…”

“Mas te vale mantenerte alejada del estúpido baño”
 
“Porque me haces esto?”

“No ves lo que le haces a tu familia/novio/esposo/hijos…”

“Porque te haces tanto daño?”

“Lo tienes todo en la vida, cual es el problema entonces?”

…resultan improductivos e incluso perjudicial, a pesar de tus buenas intensiones.

Existen palabras de amor, pero aisladas de la connotación de control. Tratar con un búlimico o un anoréxico en términos violentos, no es una buena idea si tratas de ayudar. Como dijimos anteriormente, existen muchos sentimientos de culpa en las víctimas de desórdenes alimenticios, así que los ataques y la violencia, solo aportarían a que este estado se perpetuara.

Si te encuentras cerca a alguien que sufre de desórdenes alimenticios (que debe ser así si estas leyendo esta página), date la oportunidad de aprender e instruirte sobre estos disturbios alimenticios y sobre como comunicarte con una víctima. Debes ser consciente de que esta persona no intenta hacerte daño o herirte, y que por el contrario su dolor es muy agudo y se encuentra acompañado de gran sentimiento de culpabilidad. Debes pensar bien lo que preguntas y afirmas, aunque tu intención no sea otra que la de ayudar, puede ser mal recibida.  

Debes enfocarte en la víctima y los sentimientos negativos que posee sobre ella misma.

Comportamiento o Actitud a tener en cuenta:

Sé cuidadoso y cariñoso, debes estar dispuesto a escuchar sin dar a cambio alguna clase de aviso o consejo. Recuerda que no eres su terapista ni puedes pretender serlo. Ser un buen receptor significa que tus oidos se encuentren abiertos y tus labios cerrados, lo que quiere decir que no debes intervenir ni con un “si… se lo que sientes, también pase por eso”..- simplemente escucha.

No permitas que la persona se sienta amenazada. Tu trabajo no consiste en dictaminar lo que la víctima debe o no hacer. Si esta persona finalmente se ha decidido a hablar y a confiar en ti, compartir y mantener la confianza son tus nuevos roles.

Debes ser impulsor. La recuperación puede ser larga y agotadora, incluyendo retrocesos en el proceso. No te sientas defraudado o con rechazo hacia la víctima cuando presente signos que indican que se está volviendo atrás en el proceso, solo anima a la persona a seguir adelante con su recuperación. Asegúrale que las recaídas de cuando en cuando, pasan y que no deben ser motivo de parar el tratamiento, sino por el contrario, de continuarlo.”

Lee lo más que puedas sobre Desórdenes Alimenticios. Entre más sepas, mas capacitación y mas herramientas tendrás para brindar ayuda. Fotocopia o imprime artículos de interés y si las circunstancias y el tiempo lo permiten, compártelas con la víctima, pero nunca desbordes el límite que ella te pone. Si la persona te ha pedido que no actúes de algunas formas o que mantengas entre tú y ella ciertas cosas, debes respetar sus deseo.

Nunca hables de comida ni peso! No preguntes con frecuencia si ha comido o no… o que ha comido?, o cuanto peso a perdido? no afirmes si se ven bien o mal después de ganar o perder peso. Esto no solo puede caer mal y digas lo que digas, no ganarás nada positivo con estas afirmaciones. Decir “Luces mas saludable con el peso que has ganado” es sinónimo de “Estas gorda”, y expresar desaprobación o preocupación por la continua pérdida de peso es equivalente a decir ” eres una perdedora” o “estas derrotada”. No tengas miedo de hablar de ti frente a la persona, de decir como estuvo tu día o de comida. Muéstrate natural. Tu esfuerzo por evitar ciertos temas será percibido por la persona inevitablemente y puede ser tan perjudicial como el discutir todo el tiempo sobre comida y peso. No te quedes mirando a la persona con “lástima” o “incertidumbre” mientras come, tampoco lances miradas de reproche cuando se excusen por no comer algo o se paren de la mesa. La recuperación no es fácil y no sucede de la noche a la manana. Debes respetar las esfera de la víctima sin convertirse en la “policía de la comida”.

Si esa persona a la que tanto amas se encuentra en búsqueda de recursos para su recuperación intenta que no se desaliente y ayúdale a buscar un especialista. No todos los psicólogos saben o se especializan en tratar problemas de la conducta alimentaria (TCA) y es importante que lo sea.  Busca ayuda de grupos locales que brinden apoyo y tratamiento, ofrécete para asistir con la persona a las citas con el médico o terapista si así lo desean. Si encuentras desaliento, debes ser paciente, debes seguir apoyando y no forzar (si la salud de la víctima no se encuentra en inminente peligro). La recuperación es algo muy personal, es un decisión que solo la víctima puede y necesita hacer por ella misma.

Ah y LO MAS IMPORTANTE: No pretendas entender los sentimientos, sino has sufrido de un desorden alimenticio… sonará condescendiente e ingenuo.  Los desordenes alimenticios son problemas emocionales y no tienen sentido, así que no trates de encontrárselo. Las víctimas de desórdenes alimenticios pueden tener una recuperación más efectiva si tienen el apoyo de un programa y de quienes la rodean.